Fourth Consortium Meeting in Lisbon
julio 12, 2026Patrizia Quattrocchi traces the three-decade trajectory of obstetric violence at the 1st nascer.pt Forum
julio 28, 2026


Brigidi, Serena; Morais, Lígia; et al. 2026. Manifiesto en defensa del reconocimiento de la violencia obstétrica en Portugal. Declaración institucional (Institutional Position Statement / Manifesto). Spanish Version (ES). Identificador IPOV: IPOV-WP3-2026-01-ES. Work Package 3: Learning Scenario. Responsable del WP3: Serena Brigidi. International Platform on Obstetric Violence (IPOV), proyecto IPOV-RESPECTFULCARE, Horizon Europe. Investigadora principal (PI): Patrizia Quattrocchi. Licencia: Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC BY 4.0). >> https://doi.org/10.5281/zenodo.21480425
Manifiesto
No se protege aquello que se decide no nombrar
La reciente modificación de la Ley 33/2025 supone un grave retroceso para los derechos de las mujeres en Portugal.
Eliminar el término violencia obstétrica no elimina la violencia. Elimina únicamente su reconocimiento. Y cuando una violencia deja de nombrarse, inicia un proceso de silenciamiento.
Las mujeres seguirán siendo sometidas a intervenciones sin consentimiento informado. Seguirán siendo ignoradas, infantilizadas, presionadas, humilladas o sometidas a prácticas innecesarias durante el embarazo, el parto, la lactancia materna y el puerperio, la interrupción voluntaria del embarazo (IVE) y en todas las etapas de su trayectoria sexual y reproductiva. Lo que cambia no es su experiencia. Lo que cambia es la voluntad del Estado de reconocerla y de asumir su responsabilidad en prevenir y reparar esta violencia.
Las palabras no son un detalle jurídico. Las leyes no solo regulan la realidad; también la nombran, la interpretan y producen el marco desde el cual una sociedad decide qué merece protección y qué puede permanecer invisible. Nombrar una realidad significa reconocer que existe, hacerla visible, medirla, investigarla, prevenirla y repararla. Por eso, eliminar el concepto de violencia obstétrica constituye, en sí mismo, una forma de violencia institucional, simbólica y epistémica.
Celebramos que la ley mantenga medidas importantes para mejorar la calidad de la atención: la promoción del consentimiento informado, la formación de los profesionales, la recogida de indicadores, la realización de auditorías o el apoyo psicológico a las mujeres. Son avances necesarios.
Pero ninguna de estas medidas sustituye el reconocimiento explícito de la violencia obstétrica como una forma específica de violencia contra las mujeres.
Reducir este fenómeno a “prácticas inadecuadas, irrespetuosas o no consentidas” supone desplazar el problema desde el ámbito de los derechos humanos hacia el de la calidad asistencial. Convierte una cuestión estructural de poder, desigualdad y discriminación en un problema técnico susceptible de ser corregido mediante protocolos o buenas prácticas.
La violencia obstétrica no es únicamente un error clínico ni una mala práctica. Es la expresión de relaciones históricas de desigualdad que afectan a las mujeres precisamente cuando se encuentran en una situación de máxima vulnerabilidad.
Un Parlamento democrático tiene la responsabilidad de proteger a quienes se encuentran en mayor riesgo de sufrir vulneraciones de derechos. Su función no consiste en hacer desaparecer las palabras que incomodan, sino en garantizar que ninguna violencia quede fuera de la protección de la ley. Cuando el Estado deja de nombrar una violencia, las mujeres no dejan de sufrirla. Simplemente quedan más solas.
Portugal tenía la oportunidad de convertirse en un referente europeo en la defensa de los derechos sexuales y reproductivos. Tenía la oportunidad de reconocer una realidad ampliamente documentada por organismos
internacionales, investigaciones científicas y miles de testimonios de mujeres. Ha decidido, en cambio, dejar de nombrarla.
La historia demuestra que ninguna violencia desaparece porque se elimine su nombre de una ley.
Las mujeres seguirán nombrando aquello que el Estado ha decidido dejar de nombrar.
Los equipos profesionales comprometidos seguirán trabajando por una atención respetuosa.
La investigación seguirá produciendo evidencia científica.
Y la sociedad seguirá reclamando que ninguna violencia quede fuera del lenguaje, de la ley y de la justicia.
Porque solo aquello que se reconoce puede transformarse.
Porque solo aquello que se nombra puede protegerse.
Porque la dignidad, la autonomía y los derechos de las mujeres no pueden quedar sometidos al silencio institucional.
La violencia obstétrica existe. Existía antes de esta modificación legislativa y seguirá existiendo después de ella. Negar su nombre no la hace desaparecer. Solo dificulta reconocerla, prevenirla, repararla y garantizar justicia para quienes la sufren.
Porque ningún Estado protege aquello que decide dejar de nombrar.
Nombrar también es proteger. Silenciar nunca lo será.
Firmantes del manifiesto:
- Serena Brigidi. Pedagoga y doctora en Antropología Médica; investigadora del proyecto IPOV y del Grupo de Medicina Materno-Fetal de VHIR; Universitat Rovira i Virgili; coordinadora del Grupo de Trabajo de Violencia Gineco-Obstétrica de CAPS; España.
- Lígia Esgalhado de Morais. Vicepresidenta y cofundadora de OVO PT, consultora de lactancia IBCLC, educadora perinatal y doctoranda en Antropología; ISCTE – Instituto Universitário de Lisboa; Portugal.
- Alejandra Oliden Olivare. Enfermera y matrona residente; Grupo de Trabajo de Salud Perinatal de CAPS-RedCAPS; España.
- Alessandra Battisti. Cofundadora y representante; Osservatorio sulla Violenza Ostetrica Italia (OVOItalia); Italia.
- Ana Bela Rodrigues Mitra Gil. Máster en Políticas Públicas; ISCTE – Instituto Universitário de Lisboa y nascer.pt; Portugal.
- Ana María Polo Gutiérrez. Comadrona y representante; Observatorio de la Violencia Obstétrica de España; España.
- Anna Miravete Manresa. Psicóloga sanitaria y sexóloga; ASSIR – Atenció a la Salut Sexual i Reproductiva, Institut Català de la Salut; Tarragona, España.
- Anna Zilli. Profesora asociada de Derecho del Trabajo e investigadora del proyecto IPOV; Dipartimento di Scienze Giuridiche, Università degli Studi di Udine; Italia.
- Carina Ester Leiva. Licenciada en Obstetricia, docente y coordinadora de la Licenciatura en Obstetricia; Facultad de Ciencias de la Salud, Universidad Nacional de Entre Ríos; Argentina.
- Carla Santos. Presidenta; Observatório da Violência Obstétrica em Portugal (OVO PT); Portugal.
- Catarina Barata. Antropóloga, doctoranda e investigadora del proyecto IPOV; Instituto de Ciências Sociais da Universidade de Lisboa y nascer.pt/CIES-Iscte; Portugal.
- Cristina João Domingues. Médica; Portugal.
- Diana Lopes. Fisioterapeuta especializada en salud de la mujer y salud pélvica; UTERUS – Saúde Integrativa da Mulher; Oporto, Portugal.
- Dulce Morgado Neves. Investigadora del proyecto IPOV e investigadora integrada; CIES-Iscte y nascer.pt; Portugal.
- Elena Skoko. Cofundadora y representante; Osservatorio sulla Violenza Ostetrica Italia (OVOItalia); Italia.
- Ema Cristina Schuler Benkendorf. Investigadora en Educación en Ciencias de la Salud y Salud Sexual y Reproductiva; Universidad Nacional de Entre Ríos; Argentina.
- Ester Massó Guijarro. Profesora titular de Filosofía Moral; Departamento de Filosofía I, Universidad de Granada; España.
- Gabriela Arguedas Ramírez. Bioeticista y profesora; Escuela de Filosofía e investigadora del Centro de Investigación en Estudios de la Mujer, Universidad de Costa Rica; Costa Rica.
- Guillermo Javier De Cicco. Médico obstetra e investigador; Hospital Materno Infantil de San Isidro; Argentina.
- Hortensia Vallverdú Torón. Médica pediatra. Consultora de lactancia (IBCLC)
- Isabel Maria Fonseca Ferreira. Enfermera especialista en salud materna y obstétrica y directora; UTERUS – Saúde Integrativa da Mulher; Oporto, Portugal.
- Ivana Cecilia Iriarte. Puericultora, doula y licenciada en Ciencias de la Comunicación; Hospital Materno Infantil de San Isidro; Argentina.
- Judith Janssen. Comadrona; Asociación Nacer en Casa; España.
- Laura Abojer. Médica obstetra y jefa del Departamento de Obstetricia; Hospital Materno Infantil de San Isidro; Argentina.
- María Fernanda González. Investigadora en salud mental perinatal, género, activismo y violencia obstétrica; Universidad Nacional de Entre Ríos; Argentina.
- Mª José Alemany Anchel. Matrona. Doctora en Historia. CAPS.
- Mariana Anginho Évora. Antropóloga, Assistente de Investigação no nascer.pt/CIES-Iscte
- Mariña F. Escariz. Fundadora; Cromosomos X; España.
- Mário JDS Santos. Enfermero de formación e investigador auxiliar; Escola Superior de Saúde do Politécnico de Santarém y RISE-Health; investigador integrado de CIES-Iscte y co-coordinador de nascer.pt; Portugal.
- Marta Busquets Gallego. Abogada y presidenta; Dona Llum, Associació Catalana per un Part Respectat; España.
- Natalia Magnone Alemán. Docente e investigadora; Universidad de la República; Uruguay.
- Noémia Cristina Loio Marques. Médica especialista en Medicina del Trabajo; Hospital Universitário de Santo António; colaboradora de la Junta de CAPS y co-coordinadora del Grupo Mujeres, Salud y Trabajos; Oporto, Portugal.
- Nury Sandra Benavides. Obstétrica de guardia y coordinadora del Programa de Primera Infancia; Hospital Materno Infantil de San Isidro y Nacer con Amor; Argentina.
- Patrizia Quattrocchi. Profesora asociada de Antropología Cultural y coordinadora científica del proyecto IPOV – Respectful Care; Università degli Studi di Udine; Italia.
- Rakel Ibor Sánchez. Presidenta; El Parto es Nuestro; España.
- Romina Gallardo. Profesora adjunta de la Comisión de Equidad y Género de la Facultad de Odontología y asistente de la Facultad de Derecho; Universidad de la República; Uruguay.
- Roser Gallardo Ferrer. Comadrona y experta universitaria en atención al parto y nacimiento en casa; Associació Balear de Comares; España.
- Silvina García Conto. Investigadora del proyecto IPOV y asesora en derechos del nacimiento y laborales; Asociación Civil Argentina de Puericultura; coordinadora del Comité de Derechos Sanitarios de la Mujer del Ministerio de Salud; Argentina.
- Stella Villarmea. Catedrática de Filosofía; Universidad Complutense de Madrid; España.
- Valeria Filì. Catedrática de Derecho del Trabajo e investigadora del proyecto IPOV; Dipartimento di Scienze Giuridiche, Università degli Studi di Udine; Italia.
- Yamila Karina Sánchez. Licenciada en Obstetricia; Organización Nacer con Amor, Hospital Materno Infantil de San Isidro; Argentina.
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